1.Para ser un cádaver primero tienes que parecerlo.
2.Vomitar el alma y luego, serlo.
He vomitado metafóricamente porque soy demasiado cobarde de las náuseas, estoy enamorada pero no le quiero contagiar de mi mundo incierto. Estoy a dos pasos de ser el cadáver aunque en el fondo deseria que me cremen.